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Corrientes, 14/04/2012 - fuente: Diario EL LITORAL
EL CHAMAME Y LOS MALVINEROS
Esa dulce música de mi tierra
Por
los 30 años de Malvinas también se presentaron homenajes chamameceros para
los ex combatientes. En enero, la Fiesta Nacional del Chamamé le dedicó una
muy emotiva representación. También en el festival de Mburucuyá se rindió
tributo a los héroes. Pepe Verdún, el guitarrero de las trincheras.
Malvinas, como el chamamé, arranca sentidos sapucay. Malvinas, como el
chamamé, enciende el sentimiento de la tierra propia. La música correntina
también se sumó a los homenajes por los 30 años con un sentimiento especial.
En enero y desde su escenario mayor, la Fiesta Nacional del Chamamé
contempló un emotivo número, que incluyó música, representación, imágenes y
emoción. Mucha emoción y aplausos. Fue en una noche muy especial en la que,
incluso, se sumó la imagen de la Virgen peregrina de Itatí con una
bienvenida de blancos pañuelos en alto.
En el tributo a Malvinas y a los ex soldados combatientes, se presentaron
sobre el escenario Aníbal "Pepe" Verdún, malvinero y chamamecero, junto a
Toto Semhan.
Los versos del Padre Ju-lián Zini, la música de Mario Bofill y la voz de
Verdún conformaron un espectáculo único, que contó además con el complemento
perfecto ofrecido por una representación brillante del ballet Cruz de Papel.
También en el interior provincial se presentaron homenajes a Malvinas. A
principios de febrero, Mburucuyá los abrazó en su 44º Festival Provincial
del Chamamé y 8º Fiesta Nacional del Auténtico Chamamé Tradicional.
Con la presencia del arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik sobre el
escenario, se distinguió a los ex combatientes y se recordó a los caídos.
Pura emoción.
Pero el chamamé y Malvinas tienen en Corrientes otro punto de unión fuerte:
Aníbal Moisés Verdún, o simplemente "Pepe" Verdún.
Cuando fue a las islas como conscripto animó en las trincheras con una
destartalada guitarra. En suelo malvinense ejecutaba en los tiempos libres
su viola y hasta logró arrancar varios sapucay de los soldados con los que
compartía la vigilia. "Era un alivio espiritual, un arma especial que llevé
a la guerra", resaltó.
A su regreso recorrió los escenarios de la provincia pero también fue uno de
los primeros dirigentes que luchó por la reivindicación del sector.
Lo que siempre tiene presente es que la música popular no sólo debe ser
espec-táculo, sino también compromiso social. Que así sea.
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