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Corrientes, 30/03/2007 - fuente: Diario El Litoral
TALLERES DE ESPECIALISTAS EN LOS TIEMPOS DE OLVIDO
Un primer puente hacia la asistencia psicológica y el respeto al ex soldado
Dos
profesionales realizan asesoramiento psicológico y de derivaciones médicas con
los ex combatientes y sus familias. “Es nuestra humilde forma de reparar la
deuda con estas personas”, dicen en vísperas del aniversario de la guerra.
La licenciada Repetto y la doctora Figueroa, antes del taller de ayer.
GUSTAVO LESCANO
DE LA REDACCION
“Socialmente hay una deuda grande con estas personas, y esta es nuestra
humilde forma de reparar esa deuda”, reflexiona la licenciada Miriam Repetto en
la antesala de un nuevo capítulo del taller semanal que mantiene desde hace poco
con los ex combatientes de Corrientes. Este espacio de diálogo se abrió para
asesorarlos en atención psicológica fundamentalmente, pero también puede abarcar
derivaciones a otras especialidades médicas. Tienden una especie de puente hacia
la asistencia de los ex soldados y ayer desarrollaron una reunión.
Repetto y la doctora Doris Figueroa, del Hospital Psiquiátrico “San Francisco de
Asís”, emprendieron esta misión por solicitud del Centro de Ex Combatiente y sin
pedir nada a cambio comenzaron con las charlas de los jueves.
Ayer estuvieron en la sede capitalina del Centro que agrupa a los hombres que
hace 25 años regresaron de Malvinas con secuelas físicas y psicológicas. Nunca
se realizó una asistencia programada y exclusiva para ellos. Hoy, Repetto y
Figueroa al menos abren la puerta al inicio de una ayuda profesional.
“Era muy chica cuando se desarrolló el conflicto bélico, pero a 25 años de
ocurrido particularmente considero que fue un mal innecesario para tantas
personas; un mal absurdo. Por eso creo que cada uno de ellos son un monumento
viviente”, sostiene la doctora Figueroa.
Las mujeres hablan con El Litoral del 25º aniversario de la guerra que se
conmemora el lunes, mientras los ex combatientes que participarán del taller
comienzan a llegar al Centro para la charla de las 16. “Socialmente no
elaboramos una asistencia para ellos en el regreso”, acentúa la licenciada para
señalar a continuación que, durante la guerra, “había una distancia abismal
entre lo que se sabía en el continente y lo que pasaba en las islas. Después,
los años de no reconocer el sufrimiento que padecieron”.
Por eso, explicaron, la necesidad que tienen “de saber en la mirada del otro el
valor hacia ellos; el sentido que se le da al sufrimiento propio”. A eso se suma
el hecho de “un dolor mudo, en soledad” que soportaron en los años de posguerra.
Por eso, estas dos profesionales, optaron por una manera gratuita de tener
asesoramiento para el tratamiento psicológico o clínico. “La propuesta con los
ex combatientes es acercarlos a los servicios del hospital, romper con las
formas y no quedar a esperar que asistan, sino ir a buscarlos”, explica Repetto.
Puntualiza que “lo más importante es que se abran espacios para la palabra,
propiciar el acceso a la consulta y que nos cuenten lo que les pasa: esa es
nuestra intensión”.
En la sociedad en general hay cierta resistencia a la hora de decidirse a
recibir atención psiquiátrica, y entre los ex soldados también aparece este
problema. Pero tampoco no se implementó un canal para acceder. Es en este
sentido que ambas profesionales decidieron dar su aporte.
No sólo se asesora al ex combatiente, también las familias pueden participar.
Desarrollan charlas grupales y se los escucha individualmente.
Además de implementar esta tarea en la ciudad de Corrientes, en forma voluntaria
y fuera del horario de trabajo, Repetto y Figueroa viajaron al interior
provincial. Hace poco estuvieron en Mercedes. Los resultados comenzaron a
cosecharse a poco de andar: “Al menos una persona ya se acercó al hospital en
Capital y dos lo están pensando en el interior”, dicen con cierta satisfacción
sobre la evaluación de la actividad iniciada este mes.
Fueron medio siglo de poco interés en la asistencia a los ex combatientes para
motivarlos a ir a los centros de salud. Estas dos profesionales inician la
construcción de esta pasarela invisible; valiosa misión por cierto. La calma de
los hombres y el agradecimiento en sus ojos así lo mostraban al salir del taller
de ayer.
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